Porque las moléculas que lo componen se separan y ocupan más espacio. Así pesa menos que el aire frío en el exterior. Considerando el principio de Arquímedes, esa diferencia de densidad origina un empuje ascendente, el globo aerostático se eleva con suavidad manteniendo su flotabilidad.
La fuerza de elevación depende siempre del peso total: pasajeros, barquilla, envoltura, quemador y botellas de propano.
Un globo aerostático de unas ocho plazas suele rondar los 1.500 kg al momento de despegar. El aire en su interior alcanza entre 90 °C y 120 °C aproximadamente, lo que genera suficiente empuje.
Un globo aerostático combina tres sistemas que trabajan en conjunto: la envoltura, el quemador y la barquilla.
La envoltura es una enorme bolsa de poliéster o nylon formada por paneles reforzados con cintas de carga fijadas con mosquetones de seguridad a unos cables de acero que se amarran al cuadro de acero que sostiene el quemador, su volumen suele estar entre los 2.000 y 10.000 m³.
La zona que se encuentra más cerca del quemador incorpora un tejido ignífugo resistente al calor directo de la llama, se llama Nomex y es el más habitual, pero existen otros.
El quemador funciona por combustión de gas propano entre 2 y 10 millones de BTU por hora generando una llama que calienta el aire al interior de la envoltura.
El aire caliente es el único sistema de propulsión vertical del globo. El piloto utiliza el quemador a intermitencia para controlar la estabilidad, el ascenso o el descenso del globo. El quemador está sujeto a una base de acero que se convierte en el punto neurálgico del globo, donde convierten también los cables de acero que se extienden desde la envoltura y desde la barquilla proporcionando una sujeción muy segura y a la vez flexible.
La barquilla o cesta suele ser de mimbre por su flexibilidad; la atraviesan y envuelven unos cables de acero que terminan amarrados a la estructura de acero que sostiene el quemador. Dependiendo del modelo, alberga entre 2 y hasta 32 pasajeros en los modelos más grandes disponibles en la actualidad. .
También incorpora elementos de seguridad: asas, cinturones, compartimentos de separación entre pasajeros y botellas de propano aseguradas en el compartimento reservado al piloto.
El piloto controla la altura con precisión, aprovechando los cambios de dirección de las corrientes de aire a diferente altura y poder así establecer la ruta deseada.
Para el ascenso, el piloto activa el quemador, calentando el aire interior aumenta la flotabilidad generando el ascenso.
Para el descenso, según la temperatura al interior de la vela, puede ser suficiente una espera de pocos minutos para que el aire se vaya enfriando y se provoque un leve descenso o podría ser necesario dejar salir una determinada cantidad de aire tirando la cuerda que abre ligeramente una apertura ubicada en el área superior de la envoltura.
En ambos casos la intención es provocar el enfriamiento del aire al interior de la envoltura para ir perdiendo altura.
El piloto busca corrientes favorables a diferentes alturas para que el globo siga el viento, el globo aerostático no tiene timón ni propulsión lateral. Antes de despegar hacemos un estudio meteorológico detallado para elegir la mejor ruta.
Es una experiencia que se disfruta con los cinco sentidos.
El inflado dura entre 15 y 20 minutos. La envoltura se extiende encima del suelo y, con lentitud, el aire va levantándola. Antes del despegue aprovechamos para hacer las comprobaciones pertinentes y darte instrucciones de seguridad.
Vas a flotar sin ruido de motor ni turbulencias, disfrutando con paz absoluta de las vistas panorámicas. Vivirás una sensación de calma sorprendente perfecta para crear un momento inolvidable en un vuelo en globo romántico o cualquier ocasión especial.
Durante el descenso el piloto dará instrucciones al equipo en tierra para que estén preparados para recibir el globo y los pasajeros después del aterrizaje.
El descenso suele ir a una velocidad vertical muy suave y, dependiendo del viento que sopla horizontalmente, la barquilla puede quedar parada con 2 o 3 leves rebotes o puede arrastrar al suelo algunos metros antes que la envoltura libere el aire suficiente y quede 100% parada, en ningún caso supone un peligro para los pasajeros que reciben instrucciones simples y clara sobre la posición de seguridad en la fase de aterrizaje.
Hacemos vuelos en más de 16 zonas de Cataluña. Recorremos desde Montserrat hasta el Delta del Ebro. También tenemos vuelos por el Pirineo y la Costa Brava.
Y ahora que ya conoces cómo funciona un globo aerostático, lo único que te falta es experimentarlo en primera persona con toda la seguridad junto a nosotros. ¡Te encantará flotar sobre Cataluña al amanecer!